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Rebajas

No son las rebajas de verano ni de invierno, son las rebajas que se están produciendo y se deben seguir dando en todos los ámbitos, hasta situar el valor de las cosas en relación a los sueldos medios del país.

Ha sido una larga etapa donde nos hicieron creer que éramos ricos. Créditos sin garantías, tarjetas de crédito, hipotecas del 120% del valor de la tasación porque los precios subían cada mes. Se daban créditos a los promotores y se financiaba hasta sus importantes beneficios. Los tipos de interés eran baratos y creíamos que los puestos de trabajo eran indefinidos y que seguía faltando mano de obra.

De golpe se doblaron los intereses de las hipotecas, cerraron créditos, no se vendían pisos y el paro empezó a crecer de forma alarmante.

El sistema económico que nos han diseñado y el ciclo del dinero, nos llevan a esta situación.  Se maneja la clase media, trabajadora y conformista haciéndole pasar desde un optimismo desmesurado al más duro pesimismo.

Es la hora de las rebajas. Tiempo de valorar nuevamente los inmuebles, materias primas, pertenencias y situarlos al nivel de los sueldos. El que no siga con buenos precios y calidad estará fuera del mercado. Los beneficios deben ser los justos no dos dígitos y así cada año.

Los gobiernos deben rebajar costes de sus administraciones, rebajar impuestos. Si queremos recuperar la confianza y el consumo normal se debe perseguir a los especuladores y ayudar a los que realmente crean puestos de trabajo y busquen investigación, desarrollo e innovación. No solamente con créditos al 0% sino subvencionando si es necesario.

Ah! que no se rebajen sueldos que estos no subieron (la mayoría).

La morosidad de la banca

La eliminación de la morosidad va a ser el objetivo más importante de la banca en los ejercicios 2009-2010-2011.

¿Qué se entiende por morosidad?

Se considera como moroso un crédito cuando se ha producido un retraso de tres meses en el pago de las cantidades a entregar (principal o intereses) por parte del deudor.

La banca va a dedicar mucho esfuerzo, tanto en personal y asesorías como en tiempo planificando, charlas, reuniones , comités de crisis, etc. No obstante la realidad la tendrá que aportar la oficina donde está el deudor que es la conocedora de todas las circunstancias.

En mi experiencia bancaria he vivido situaciones parecidas con incremento de la morosidad por encima del 5%. Se llegaron a estas cifras porque las soluciones que aportaban los que realmente conocían a los clientes se oían pero no se escuchaban. La banca debe evitar la morosidad anticipándose y buscando lo mejor para las dos partes.

La oficina conoce los créditos que van a ser fallidos, se dieron sin garantías y con capacidad de reembolso limitada, no se previno la recesión pero si se cobraron intereses abusivos por si había una situación de fallidos. Estos créditos deben pasar directamente a la cuenta de pérdidas y ganancias o venderlos a entidades especializadas en su recobro con un descuento sustancial respecto a su valor nominal como forma de sacarlo del balance y minimizar su impacto en la cuenta de resultados.

La situación de la cartera de créditos de empresas y autónomos, la oficina debe evitar su entrada en mora, debe revisar todos los vigentes reforzando garantías si es necesario y si es preciso negociando un nuevo plan de amortización que tengan perspectivas de ser cumplido. Los directivos de la oficina deben tener facultades para resolverlos. Son los conocedores del día a día del deudor. Si ellos no lo resuelven, por mi experiencia no deben ir a mora deben pasar directamente a fallido.

HIPOTECAS, cuotas atrasadas. La oficina conoce perfectamente al cliente y es ella quien debe aportar la mejor solución estudiando caso por caso. Las hipotecas de 1ª vivienda no deben producir morosidad. Las hipotecas de 2ª residencia  deberán ir a un proceso ejecutivo.

Con los grandes créditos vigentes es el Consejo del Banco quien debe actuar para que no entren en mora.

Estamos sufriendo una de las peores crisis que el mundo capitalista ha conocido. Todos somos culpables unos por dar sin respetar los principios básicos del riesgo pero cobrando intereses y otros por aceptar sabiendo que vivian por encima de sus posibilidades.

El BCE ha reaccionado tarde pero ha rebajado los intereses de forma drástica y seguirá. Ahora le toca a la banca negociar con sus clientes buscando la mejor solución para las partes y que no suba la morosidad por encima del 3%. Nos dará tranquilidad a todos y es posible que recuperemos la confianza.