La eliminación de la morosidad va a ser el objetivo más importante de la banca en los ejercicios 2009-2010-2011.
¿Qué se entiende por morosidad?
Se considera como moroso un crédito cuando se ha producido un retraso de tres meses en el pago de las cantidades a entregar (principal o intereses) por parte del deudor.
La banca va a dedicar mucho esfuerzo, tanto en personal y asesorías como en tiempo planificando, charlas, reuniones , comités de crisis, etc. No obstante la realidad la tendrá que aportar la oficina donde está el deudor que es la conocedora de todas las circunstancias.
En mi experiencia bancaria he vivido situaciones parecidas con incremento de la morosidad por encima del 5%. Se llegaron a estas cifras porque las soluciones que aportaban los que realmente conocían a los clientes se oían pero no se escuchaban. La banca debe evitar la morosidad anticipándose y buscando lo mejor para las dos partes.
La oficina conoce los créditos que van a ser fallidos, se dieron sin garantías y con capacidad de reembolso limitada, no se previno la recesión pero si se cobraron intereses abusivos por si había una situación de fallidos. Estos créditos deben pasar directamente a la cuenta de pérdidas y ganancias o venderlos a entidades especializadas en su recobro con un descuento sustancial respecto a su valor nominal como forma de sacarlo del balance y minimizar su impacto en la cuenta de resultados.
La situación de la cartera de créditos de empresas y autónomos, la oficina debe evitar su entrada en mora, debe revisar todos los vigentes reforzando garantías si es necesario y si es preciso negociando un nuevo plan de amortización que tengan perspectivas de ser cumplido. Los directivos de la oficina deben tener facultades para resolverlos. Son los conocedores del día a día del deudor. Si ellos no lo resuelven, por mi experiencia no deben ir a mora deben pasar directamente a fallido.
HIPOTECAS, cuotas atrasadas. La oficina conoce perfectamente al cliente y es ella quien debe aportar la mejor solución estudiando caso por caso. Las hipotecas de 1ª vivienda no deben producir morosidad. Las hipotecas de 2ª residencia deberán ir a un proceso ejecutivo.
Con los grandes créditos vigentes es el Consejo del Banco quien debe actuar para que no entren en mora.
Estamos sufriendo una de las peores crisis que el mundo capitalista ha conocido. Todos somos culpables unos por dar sin respetar los principios básicos del riesgo pero cobrando intereses y otros por aceptar sabiendo que vivian por encima de sus posibilidades.
El BCE ha reaccionado tarde pero ha rebajado los intereses de forma drástica y seguirá. Ahora le toca a la banca negociar con sus clientes buscando la mejor solución para las partes y que no suba la morosidad por encima del 3%. Nos dará tranquilidad a todos y es posible que recuperemos la confianza.
