El ejercicio económico terminó el 31 de diciembre, algunos consiguieron los objetivos que se propusieron y muchos otros no lo lograron por ser inalcanzables o por no desarrollar un plan de trabajo con disciplina, equipo y motivación.
En mi experiencia profesional la mayoría de las veces conseguí los objetivos y presumo que cuando no se consiguieron eran inalcanzables. Los que los señalaban desconocían las necesidades de la oficina o los mercados de la zona. La banca está pagando muchos de los errores de querer crecer a cualquier precio.
Ahora que empieza un nuevo ejercicio, del pasado ya nadie se acuerda, me gustaría señalar lo que me sirvió para conseguirlos.
1- Objetivos ambiciosos pero alcanzables.
2- Conocer bien nuestras posibilidades económicas y humanas.
3- Preferencia por mantenimiento de nuestros clientes antes que un crecimiento desmesurado. La rentabilidad por encima del crecimiento.
4- Conocimiento de las necesidades del personal humano de la empresa.
5-Procurar que el equipo humano esté motivado y que se sienta seguro en su actividad.
6- Disciplina en la gestión diaria.
7- Reunión semanal asignando gestiones y haciendo un seguimiento diario.
8- Premiar el objetivo alcanzado.
9- Buscar creatividad. La crisis nos debe volver más fuertes buscando nuevos caminos y esto se hace escuchando a cada uno de los que componen el equipo que son los que realmente conocen el día a día.
10- Ser el primero en dar ejemplo.
Este post lo dedico a mis hijos que además de ser buenas personas son dos grandes profesionales.
